"La vida es una y corta, no pierdas el tiempo."

Sonreí y así fue como comencé a echar de más lo que un día eché de menos. Así fue como respiré la realidad y me llenó mucho más que los recuerdos a los que solía vivir aferrada desde hacía tanto tiempo. He olvidado cómo quererte al igual que tú queriéndome solo fuiste capaz de olvidarme. La vida me va sobre ruedas ahora que ya no estás cual piedra en medio del camino, la vida no es un día nublado a punto de llover, afortunadamente, ahora es un día soleado capaz de cegar a quien se atreva a mirar. Comprendo que mejor sola que mal acompañada porque una mala compañía solo agrieta el corazón. Esta vez, la inseguridad de no volverte a oír no me ha quitado el sueño y lo que tenga que ver contigo rebota en mi cuerpo hasta quedarse clavado en el muro de enfrente. No puedes hacerme daño, no voy a permitir que sigas haciéndome llorar si vas a mirar al suelo cada vez que me veas. Te aseguro que sin ti sentí que todo estaba perdido, que sin ti perdí el norte y me dejé llevar por un huracán; pero te prometo que sin ti me he vuelto a encontrar, que sin ti he descubierto que se vive mejor en el sur y que sin ti le he cogido cariño a los días de viento. En este caso la frase sería; 'qué hace una chica como yo sufriendo con un chico cómo ese', qué importa el lugar si vives con una persona con complejo de cuchillo, alguien capaz de dejar profundas cicatrices con cada palabra dicha. La vida es vida desde que no estás y me alegra saber que después de ti está el mundo que me quedaba por conocer. No tengo miedo, no estoy triste y lo siento, pero tampoco te estoy echando de menos.

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