''Eva, be happy, I love you,'' and her lips said no more.

Tras meses en pie sentimos el impulso de terminar con todo, de decirnos adiós, adiós para siempre. En este caso no fueron mensajes, en este caso fue su voz la que me indicó que las cosas no durarían mucho más de una hora y catorce minutos. Nos hemos querido mucho, es demasiado tiempo, son demasiados daños. El destino ha sido tan caprichoso que ha rozado la injusticia. No quiero que te vayas pero sé que para ambos es mejor que sea en este momento, cuando el minuto catorce se desvanezca en los últimos catorce segundos. Sólo se me ocurre darte las gracias después de vaciar mi corazón de todo lamento aunque ya no sirva de nada porque es tarde. Amor que se desvanece, amor que desaparece porque ya no tiene lugar en ningún lugar de nosotros. No quiero ser borde ni portarme como una estúpida, quiero decirte que ni peor que tú ni mejor tampoco. Me quedan muchos años de duras pasadas pero sé que me quedan muchos meses que vivir antes de volver a sentirme tan miserable como en estos últimos. Una parte de mi se siente aliviada y otra palpita a más no poder cómo diciéndote que no te puedes ir, que aún se puede hacer algo; pero no, es inútil, las cosas han pasado demasiado rápidas y no voy a lamentarme ahora por esperarte tanto para volver a verte partir, lo hice porque así lo quise y te quise tanto... En ese mismo momento en el que las palabras ya no eran necesarias todo ha terminado, se ha cortado y he tenido el escalofrío de que ese había sido el último instante en que podía anhelar tu voz exclusivamente siendo mía. Es hora de decirte adiós y bueno, me has sorprendido porque no has dicho adiós, te has limitado a dejar un buen recuerdo que se queda porque conmigo está todo. Aunque haya costado tus labios han cerrado el último segundo que podríamos proclamar nuestro con la frase que recordaré por el resto de los años hasta el final de mi vida, vida que fuiste tú y que desde ese momento juré que no sería de nadie más. 

                                                                                                         Eva, sé feliz, te quiero. 

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