It's killing me.

Solía pensar por mi misma sin dar parte a lo que dijeran los demás, solía quererme porque tu me querías y eso era suficiente, solía despertarme con una ilusión con nombre y apellidos, contigo. Solía sonreír pero tú dejaste de ser tú y yo dejé de ser yo, dejé aquella sonrisa de tonta enamorada y malgasté mi tiempo en amargas lágrimas de persona débil sin posibilidad de cambiar. Todos estáis de acuerdo en que cambié, pero no fui yo, me cambiaron. Y sí, dejé de ser la que subía al cielo a por una estrella, porque ese mismo cielo se me echó encima. Pude reír en muchos momentos cuando era la pena la que me ahogada, pero todo tiene un límite y el mío terminó tan pronto como tú me dejaste más sola que acompañada. De nada me sirve buscar una explicación ahora, preguntarte que ha pasado, preguntarte que pasará y por qué prefieres alguien que te ha hecho sonreír una semana a alguien que te dio un motivo hace más de un año, pero me he cansado de buscar y no encontrar, de no recibir cuando lo doy todo. Y no estoy triste, aunque puede que lo esté, pero en mi persiste la idea de que me fallaste, que te fuiste, que me decepcionaste.

1 comentario:

  1. Sé perfectamente como se siente eso, lo he sentido. Y puedo darte un consejo, algo que aprendí con la experiencia: No dejes tu autoestima, tu amor propio, tu BIENESTAR, en manos de otra persona.

    Un abrazo amiga, y ánimo... estas cosas siempre pasan.

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