Dices que amas la lluvia, pero abres tu paraguas cuando llueve. Dices que amas el sol, pero buscas alguna sombra cuando brilla. Dices que amas el viento, pero cierras tus ventanas cuando sopla. Eso es por lo que estoy asustada, dices que me amas a mi también.
Ni siquiera por mí
Hoy amaneció nublado y no vino nadie. El eco retumbaba en las paredes mientras los pensamientos rugían aquí dentro. Me acordé, entonces, de todos los motivos que tuve para no hacer lo que hice cuando la debilidad vino a atraparme. Pero me dejé llevar por todos los motivos que me recuerdan que yo soy, hasta cuando no quiero, la que hace estas cosas. A punto de tronar, el día no me abraza, es difícil ver claridad cuando hay humo haciendo cenizas de todo lo que ya pasó. Tapé el resquicio, con él la esperanza y no me siento mejor al haberlo intentado ni siquiera por mí. Eva Álvarez @aunsintisoyfeliz

Que bonito el texto aunque un poco triste :)
ResponderEliminarMil besitos
Que lindo texto. Te sigo, me gusta mucho tu blog, voy a seguir chusmeando. Te dejo el mio por si queres pasar www.corazondepomelo.blogspot.com :) besos
ResponderEliminarbonita entrada!! un saludo :)
ResponderEliminarHolaa(: Me gusta tu blog y sus entradas. Te invito a que entres en el mio, estamos en concurso(:
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Ciaao;)